martes, mayo 01, 2007

Diario Íntimo de un Condenado capítulo 52

La mate porque era mía… (Preguntas…)

Puede que después de lo que voy a escribir ahora, el alcaide decida que, efectivamente ya es hora de levantar el cadalso pero… si no lo digo reviento y prefiero morir por algo que merezca la pena a manos del verdugo, que en la cama, víctima del colesterol que envían en dosis mortales desde la cocina. Cuento con que nuestro jefe de servicios se encargará de que se cumpla mi último deseo y de que la ejecución no sea una chapuza. “Un bello morir honra toda una vida” decía Tetrarca… y; con un poco de suerte el Boss of the Blog tiene piedad de mí y no publica este capítulo.

Una pregunta… ¿en qué beneficia al tratamiento penitenciario que no exista ningún tipo de convivencia (casi ni coincidencia…), entre hombres y mujeres dentro de algunas prisiones?

Se lo que dice el Código Penitenciario acerca de la separación y clasificación… me refiero a un devenir “normal”. ¿Que tal si se comparten actos culturales y deportivos? ¿Qué tal si se organizan más actividades “sociales” o “socializadoras”? 1600 presos/as y 500 funcionarios somos por lo menos, un pueblo pequeño ¿no?

Otra pregunta… si a los hombres condenados por este tipo de delitos (violencia de género) se les aparta por completo durante años de cualquier ente femenino, ¿con que garantías se les devuelve a la sociedad cuando cumplan sus penas de prisión?

Más preguntas… ¿tiene algo que ver el porcentaje de reincidencia en este tipo penados con la duración de las penas?, ¿tiene algo que ver el tratamiento penitenciario que se les ha aplicado (o que no se les ha aplicado) o, es que no son reinsertables?

Uff más… ¿era un manual básico de de operación penitenciaria (inglés…) donde yo leí hace años que “la inmersión del agresor en el mundo de las víctimas” de ese tipo de delitos, era el único método con el que se podía lograr despertar, primero, un grado de empatía suficiente y después el rechazo a la violencia?

Otra… ¿es cierto que para aplicar ese tipo de tratamientos en la primera fase (sesiones diarias, individuales o de grupo), se necesita cuadruplicar el personal especializado que actualmente hay en las prisiones españolas?

¡Ah!... ¿será por eso que en Reino Unido y en Suecia la segunda fase del tratamiento se aplica sólo a los internos que han superado la primera; en semilibertad y por parte de profesionales, en su mayoría voluntarios?

Y acaso… ¿es por ello que en esos países el porcentaje de penados en tercer grado penitenciario es mucho más alto (mas 50% del total de la población penitenciaria en Reino Unido) que en nuestro querido y, por lo que se ve, atrasado reino?

Me gustaría aportar alguna solución pero, no la tengo. Sólo… siento que lo que se está haciendo ahora mismo, no es suficiente.

A.V. de B

1 comentario:

  1. siempre entendí que diario de un condenado se firmaba con J.G.G. ahora hay otra firma. ¿¿¿???. Estoy perdiendo facultades. Os sigo mucho. Muchos saludos para todos.

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